viernes, 28 de mayo de 2010

Cero Absoluto

–Y si, lo único seguro es la muerte – arremetió Clara – Siempre decís “no todavía”, como si pudieras decidir cuando. Qué inocente, sumamente tierno e insoportablemente omnipotente de tu parte.
Es un camino directo hacia la putrefacción, en raras ocasiones hacia la petrificación, y por qué no ambas: la momificación. Siendo esta última casi despreciable en estos tiempos. Aunque conozco gente aburrida con mucha plata que pagaría por despojar de esa forma sus restos; extravagancia burda de los ricos.
Pero no es cuestión de seguir transitando. No hace falta alcanzar lo inevitable, hoy me encuentro infelizmente petrificada “suspended animation”; muerta en vida. La estasis total, bloqueada en la frontera entre el ello y el superyó. Una guerra fría.

A bajas temperaturas el metabolismo celular disminuye la velocidad, la regulación del uso de energía se corrompe (se deriva); las enzimas trabajan en cámara lenta, la “catatonia catabólica”. Metamos el cerebro en el freezer, que duele mucho pensar… ¿y sentir?
Tanta energía puesta al servicio de irrelevancias; o no, parecen ser asuntos importantes, pero la realidad es que no son nuestros asuntos; más bien no es “el asunto”. Un dominio perfecto del arte de la evasión.

En todo caso eso te atrae de mí, te ves reflejado en el hielo. El tema es que a mi me está ganando el ello y a vos te tiene casi dominado el superyó. Yo quiero un poco de aquello y vos un poco de esto. Pero la parálisis es la misma; si la ves al microscopio se ve que es dinámicamente lenta; pero no del todo inánime. ¡Ah! no nos olvidemos de la introspección. Ahí te llevo la delantera. Digamos que soy menos cobarde frente al acto de mirar para ver qué hay adentro de la heladera. En esa empresa ni se asoma usted. Está animadamente suspendido en la inanición; no sabe ni por qué ni cómo, y para colmo le da terror averiguarlo. Presenciarlo es hasta trágico: muerte por hipotermia severa. – le dio pausa al monólogo, pero Andrés no podía decir nada; frente al vacío continuó – Es evidente que necesitamos un golpe de calor. Un descongelamiento violento al microondas: 3 minutos a máxima potencia y terminamos con el cerebro frito; quizás recién ahí, podamos darle lugar al corazón y asumir que también hay sentimientos en el fondo del congelador, casi imperceptibles, tapados por las ideas estáticas.

Si uno tiene hambre por algo es…

– Si uno tiene hambre, será que habrá que comer. Simplemente eso – dijo Andrés – Lo que si estoy seguro que mi cerebro necesitaría 23 minutos, ni más ni menos – Creyó que con eso podría deshacer la contractura, pero no…

– Claro, ahora estoy entendiendo por qué tanto alarde acerca de tus habilidades culinarias – dijo Clara – un especialista de la cocina: tengo “hambre”, como no puedo “comer”, me pongo a cocinar para que coman otros en mi lugar. Un espectador en tu propia cocina… un espectador en tu propia casa, un espectador en tu propia vida.

–A veces voy por la vida sintiendo que todo ya está escrito – finalmente, la interrumpió – Como el destino de ese personaje de la novela de ese autor; a medida que van pasando las páginas, uno va transitando la historia (la vida) con él; cae en la ilusión de que tiene elecciones, posibilidades, libre albedrío. Pero la realidad es que todo lo que ha de vivir está acotadamente predeterminado. Las elecciones son ficticias, e inequívocamente llevan a lo inevitable. En la realidad nos pasa algo similar; el modelo a seguir, digamos “standard de normalidad” es uno. Lo que se hace por dafault es recorrerlo: estudiar, trabajar como burro, encontrar una mujer que cierre más o menos (uno trabaja como burro así que si no es ideal pasa casi desapercibido), casarse, tener hijos, envejecer y morirse… ¡La vida de un buen cristiano!
Está todo escrito.

– ¡Y vos lo seguís a raja tabla! – dijo Clara soltando una carcajada – te convertiste en el mandato mismo. Es tu traba mental. Pero igual te tengo una buena noticia, no sos un personaje de un libro de no se qué autor. Podés elegir algo distinto. Si no lo hacés sigue siendo por terror; inclusive por inercia: resistencia al movimiento, fuerza y contrafuerza se anulan para dar la inmovilidad absoluta. Ya te lo dije, una víctima del superyó.

– Basta de divagar Clarifusa mía – era lo único que podía decir Andrés que sentía una profunda tristeza ante el reclamo, y con cariño le explicó – Sabes muy bien que no es tan sencillo, no es ese mi caso. No es la falta de movimiento el problema… ¡es la elección de la trayectoria! Estoy bien con la trayectoria que llevo.

– Movimiento rectilíneo uniforme, nada más aburrido en el universo – se quedó pensando Clara, y con brillo en los ojos exclamó – un cambio de trayectoria no es tan improbable tampoco; es cuestión de aplicar una fuerza, variar la aceleración y pasarte de carril… o de continente. Es sólo cuestión de que esa fuerza te encuentre.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

jdfhslakd

Qué!?!?

Cómo que yo no sabía que vos escribías así, con tanta pasión, tanta indiferencia y tanta urgencia?

Te imaginé escribiendo todo en un desesperado intento por sacarlo de adentro, y al minuto de estar plasmado, tratarlo con frialdad..

Del texto, saco 2 temas: lo que yo llamo "piloto automático", esa manía de vivir sin tomar decisiones. O bien decidir no decidir. Y he pasado muchas veces por ese estado, con terribles resultados.
2do tema, el del frío, como una barrera contra el afuera, como una manera de boicotear todas las emociones. Y a la vez como una manera de pedir ayuda, como demostrando una teoría, pero por la negativa. Quizás si la gente capta la falta de calor,se da cuenta de que algo anda mal...

alguna vez, de pibe y con el corazón roto, me hacía el que escribía aforismos y dije: "Gangrena de sentimientos,
parálisis emotiva.
Si la meta era sentir,
quedás descalificada de por vida."

en fin, mil cosas más, pero es difícil poner todo en palabras, manía tan nuestra..

te felicito por las ganas de escribir y de compartir lo que pasa por tu cabeza.

Incógnita dijo...

Gracias!! Creo que ni yo sabía que podía escribir! Me pone muy contenta que te haya gustado.
Este texto tiene que ver 100% con mi estado actual: estoy BLOQUEADA. No se para donde ir con mi vida, estoy en una situación complicada. No puedo decidir nada, estoy estática. Hace tiempo que me viene pasando y bueno… a veces te pasa que te cruzás con gente que pasa por situaciones similares pero no exactamente iguales: otros están paralizados con su vida, sumidos en la conformidad… y así creo que a todos nos pasa de tener momentos de verdaderos zombies, en donde vivimos como bien decís en “piloto automático” sin la capacidad de tomar las riendas de nuestras vidas. Hay que tratar de salir del congelamiento, la vida no te espera, y si uno se toma mucho tiempo… puede pasar 20 años en animación suspendida, lo cuál no es bueno!
El momento de empezar a vivir es ahora.