viernes, 10 de septiembre de 2010

Small Talk

Después de pasarse horas y horas (supuestamente laborales) leyendo, sumida en la familiaridad de los textos, emocionada con las representaciones tristes, divertida con la ironía ácida, excitada con las imágenes calientes, devorando lo bien escrito. Decidió partir, ya tarde, para encontrarse con su amiga, que la debía estar esperando en la esquina de aquel bar. Se encontraron, se saludaron, entraron al bar, pidieron dos cafés, bajaron al subsuelo y eligieron la mesa de sillones cómodos para tirarse a desparramar ideas, casi como si estuvieran en casa.

– Gracias por pasarme aquel blog, honestamente, me encantó – dijo Clara, que se acordaba con picardía de lo leído – No puedo parar de leerlo, me lo comí crudo, lo fumé en apenas una tarde.

– Leí 3 líneas del primer post y supe que te iba a gustar, por eso te lo pasé – contestó Mercedes.

– No te equivocaste – dijo Clara – Qué angustia, ya lo leí todo, no se qué voy a leer ahora ¿sabes a quién le gustaría, no?

– A Luis, le fascinaría – interrumpió Mercedes – Pienso en escribirle hace rato pero no se si quiero, lo extraño, eso si.

– Yo estaba pensando en Andrés igual... – se lamentó Clara – Somos dos taradas, yo más que nada. Cuando pasaron los días me dije a misma “ok, será cuestión de que pasen semanas”, cuando pasaron las semanas me consolé pensando “ok, es cuestión de que pasen los meses”. Ya pasaron los meses y lo extraño aún más (si es posible) que el primer día que supe que no iba a aparecer más. Me preocupa extrañarlo tanto.

Mercedes entre enojada y triste por su amiga, tomó un sorbo de café, pensó dos segundos cómo estructurar la frase y le contestó – te juro, es más, te aseguro que esto también va a pasar, y una vez que pase, te va a quedar lo mejor. Lo jodido, como siempre digo, va a ser cuando al tipo se le ocurra volver y te diga algo como: “estás hermosa superlativa, nunca olvidé esa sonrisa” y esas cosas que por ejemplo dice Luis para después salir corriendo estúpidamente como si me tuviera al lado y no del otro lado del océano. Hay que ver como la agarran a una esos embates.

– Para el orto, ¿Cómo me van a agarrar? – dijo Clara soltando una carcajada irónica – Si en el fondo estoy pensando 24/7 que lo único que quiero es que aparezca ¡Si me muero de extrañarlo!

– Tenés que buscar la manera de bajar las revoluciones y mandar a los feelings también al freezer – dijo Mercedes.

– No se como se hace eso, el disociado es él, siempre él – dijo Clara – Eso del final abierto no es nada fácil de digerir. En definitiva la nada es su esencia, la indefinición absoluta. Confieso que hoy es uno de esos días en los que me tengo que morder la mano para no mandarle un mail y pedirle por favor, arrastrarme para que aparezca.

3 comentarios:

V^^^V dijo...

Mientras leia, no pude dejar de pensar en el lenguaje de programación...

Incógnita dijo...

Yo creo que mas que nada ando necesitando una "desprogramación".
;)

V^^^V dijo...

La logia seria tan perfecta si las demas cosas fueran apenas un poco logicas tambien, aveces uno se acostumbra tanto a pensar en lengiaje de maquina que despues no entiende a la gente... me suele pasar.. y mucho...