Tal y como ocurre con el tiempo, no somos nosotros los que disponemos de los sentimientos, sino los sentimientos los que disponen de nosotros; en todo caso la sanidad está en poder modular esa dinámica. La ilusión de que existe control racional sobre los sentimientos, por más fuerte que sea, no deja de ser una ilusión; el control no es más que una sensación.
2 comentarios:
Para distinguir lo real de lo irreal, uno debe experimentar ambos.
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