Me desperté súbitamente. La taquicardia no me dejaba respirar. Sentía el terror a flor de piel. Entendí que estaba despierta. Una pesadilla ― pensé ― y al mismo tiempo me olvidé de lo que había soñado. Intenté seguir durmiendo pero fue imposible. Daba vueltas en la cama sin poder despojarme de la sensación de estar sucia. No sabía por qué, pero sentía la necesidad de bañarme. Enseguida me metí en la ducha creyendo que con eso bastaría. Pero no. Me lavé varias veces, primero solo con jabón. Pero no. La segunda vez me ayudé con una esponja, fregué y fregué hasta que me ardía la piel. Pero no. Fui hasta la cocina y agarré la virulana. En algunas zonas ya hasta me salía sangre. Pero no.
En ese momento escuché el ruido de la puerta de la habitación principal. Se despertó Pedro ― pensé ― se va a dar cuenta de que todavía estoy en el baño. Sentí cómo el agua hirviendo me quemaba, sentí dolor. Quise gritar, pero no pude. Pedro me tocaba la puerta. No iba a abrir. Me preguntaba si estaba bien, yo no podía emitir sonido. Corrí la cortina, salí de la ducha. La sangre goteaba tiñendo de rojo vivo la bañera, blanca, vírgen. La huella roja marcaba mi paso. Levanté la vista y me miré al espejo. Me ví desfigurada. Me ví sucia. Me dolía.
― ¿Por qué no me hablás? ― porque no puedo, pensaba yo.
― ¡Abrime la puerta Eva! ¿Estás bien? ¡Abrime de una vez!
Abrí la puerta. Pero del otro lado no estaban ni Pedro, ni mi mamá, ni mis medios hermanos.
― ¿Estás bien amor? Hace como una hora que estás en el baño ― me dijo Nicolás mientras me abrazaba.
― Sí, no es nada. Necesitaba lavarme la cara.
― Vos no estás bien. Son las cuatro de la mañana.
― Sí, sí… estoy bien. Volvamos a la cama, solamente fue una pesadilla.
4 comentarios:
Aparte de lo que te comenté por FB, te agrego que es muy divertido para mí leer esas transformaciones borgeanas en las cuales, una pequeña característica de la persona cambia, o bien, no termina siendo quien cree. Esos pequeños "twists" en la historia son muy efectivos y te permiten compactar muchas acciones en un relato corto. Me encanta lo que escribís Co, no me voy a cansar de decirlo...
Muchas Gracias Abelito :)
Un relato perturbador, incógnita. Onírico, sin dudas. Me gustó.
Gracias por pasarte por mi blog compartido: "Tres de un par perfecto", ¿ya te has dado una vuelta por el mío personal? Me encantaría tu opinión. Te dejo el link.
Besos.
Humberto
www.humbertodib.blogspot.com
Gracias Humberto. Estuve pasando por tu blog también, ya dejaré algo por ahí.
Saludos
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