Parecía ser de mente abierta. Cuando le dije que mi debilidad eran los jueguitos de computadora, en especial el Bulletstorm, se lo tomó de la forma más natural; incluso me dijo “Con las debilidades de la gente no se jode. Las debilidades son sagradas: no se cuestionan, no se critican, ni se negocian. El que te quiere, tiene que quererte también por tus debilidades”. Ni bien escuché semejante frase creí que finalmente me encontraba frente a una mujer fantástica, quizás la mujer de mi vida. Aunque confieso que me intrigó saber cuál era su debilidad. La gente que comprende tanto algunas cosas es porque necesita ser “comprendida” en la misma medida. La apertura mental es directamente proporcional a la necesidad de dilución. Me explico, por ejemplo: si yo tengo una obsesión enfermiza por los juegos de computación y quiero continuar disfrutando de los mismos, necesito estar con una mujer que comparta la misma obsesión, o que tenga una “debilidad” que esté a la altura de la mía. Si yo la tolero a ella, ella me tolera a mí. Por supuesto debe cumplir con el resto de los requisitos mínimos; como ser hermosa, inteligente, trabajadora y que le guste atenderme. ¿Qué esconderá? Algo hizo que se le abriera el último botón de la camisa espontáneamente, dejándome ver un poco más. Decidí invitarla a salir.
― Está oscuro.
― ¿Qué?
Se alejó unos pasos y prendió la luz. Me cubrí del brillo repentino, pero cuando pude abrir los ojos, quedé encandilado. La pared, el sofá, la mesa, el mantel, las sillas, los cuadros, los adornos, el piso, la alfombra, las cortinas y el vestido. Todo era asquerosa e inaguantablemente rosa.
Gracias Mati :)
2 comentarios:
Muy muy difícil soportar esa debilidad...Me ha encantado!
Pues vaya debilidad, yo tampoco la soportaría.
Saludos,
RChS
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